HE HECHO UNA INTRODUCIÓN Y UNA CONCLUSIÓN.
Entrevista a Alberto: subdirector del Centro de la Biznaga, Torremolinos
Realmente en un centro de menores es donde mayores casos de deprivación sociocultural existen. De hecho todos los casos del libro han pasado por un centro de menores, cárcel o similar, por lo que vimos interesante acercarnos a dicha realidad para poder interpretarla con nuestra propia visión.
¿Qué tipos de alumnos tenéis actualmente?
Las cosas han cambiado mucho de hace unos años atrás a hoy. Antes lo que mayoritariamente teníamos eran chiquillos de la Palmilla que robaban, unas veces por necesidad otras porque su medio de vida era ese. Actualmente esto ha cambiado mucho, ahora nos vienen chicos de clase media – alta, niños que por el trabajo de sus padre se encuentran la mayoría del tiempo solos, sin un control parental, lo que en ocasiones les lleva a delinquir. Pero son lo que nosotros llamamos delitos esporádicos, ya que son pequeños delitos que se cometen esporádicamente.
¿Qué cantidad de alumnos tenéis?
Sólo 15 alumnos.
¿Y educadores?
Aproximadamente 15 en plantilla.
¿Cómo está distibuido el espacio del centro?
Tenemos un comedor, un patio y tres habitaciones; en una de ella conviven 6 chicos, en otra conviven otros 6 chicos y por último una más pequeña en la que hay 3. En esta última no tienen privilegios de ningún tipo como en el resto de las habitaciones donde pueden tener televisión, play station, mp3, etc. Tenemos también otra habitación de aislamiento a la que van aquellos chicos que se ponen agresivos.
¿Cómo funcionáis?
Nosotros nos regimos por un programa de puntos. Cuando los chicos entran al centro deben ir ganando determinado puntos para pasar por las cinco fases que tenemos. Por ejemplo: un chico que va a estar durante un periodo de un año tendrá que conseguir 108 puntos para poder pasar al nivel 2 y así sucesivamente. Este sistema se adapta al tiempo que el chico vaya a parar en el centro, ya que no es lo mismo que vaya a estar durante un año, que durante 8 años.
¿Hasta qué edad pueden estar aquí?
Desde los 14 años, que es cuando se supone que el chico es responsable y consciente de sus actos, hasta los 18 años, aunque pueden estar hasta los 23 años y es entonces cuando pasan a la cárcel.
¿El programa educativo que siguen aquí es el mismo que el de un centro escolar ordinario?
Sí, ellos siguen el mismo ritmo, aunque hay chicos que con 18 aún pueden estar en 4º de E.S.O. Pero ellos deben estar estudiando.
¿Y cuando acaban la E.S.O.?
Continúan con el bachiller, a no ser que se encuentran en el nivel 3 ya que en el pueden decidirse por diferentes cursos que la Junta de Andalucía proporciona.
¿Esos cursos los llevan a cabo aquí dentro o fuera del centro?
Dependiendo de las necesidades del chico y del nivel en el que se encuentren.
Las clases, ¿quién las imparte?
Acude un profesor al centro que cubre las necesidades educativas de todos los cursos en los que se encuentren los alumnos, es decir, desde 2º de E.S.O. hasta 2º de bachiller.
¿En qué nivel comienzan a tener permisos de salida?
A partir del nivel 3 pueden tener salidas de fines de semanas completos (saliendo el viernes por la tarde y regresando el domingo por la tarde); salidas de un sol día con los familiares o con los tutores. Estas salidas se van haciendo progresivamente.
¿Qué tipo de régimen tenéis en el centro?
Tenemos tanto régimen cerrado, es decir, internos; como régimen perniabierto, en el que algunos sólo tienen que venir a dormir. Esto depende de la situación de cada uno. Tenemos chicos que han estado en régimen semiabierto, pero debido a un incumplimiento de un permiso, por ejemplo, el juez les ha hecho internos de nuevo.
¿Tenéis programas para las familias?
No programas para las familias no, pero llevamos a cabo un seguimiento en el que las familias deben encontrarse implicadas, por ejemplo cuando un chico tiene un permiso familiar, si su familia no viene a recogerlo no podrá salir del centro. También mantenemos un contacto con las familias tanto telefónicas como presenciales.
Entrevista a Adil: Centro de la Biznaga, Torremolinos.
¿Cómo se capta la atención de los usuarios?
Depende del puesto se le daba un trato u otro. Los responsables se suelen reunir para debatir sobre los usuarios y llegar a una conclusión de qué es lo mejor para los mismos. A los más rebeldes se les encerraba en su habitación como castigo.
Se manejaban por programas de puntos de manera que cada día los usuarios recibían como máximo dos puntos. Mientras más puntos acumulados, más derechos iban recibiendo.
Nivel de absentismo
Por las mañanas tenían clase y la asistencia era obligatoria, si había algún usuario que faltaba y no era por una causa justificada recibía su correspondiente castigo. A este castigo se le añadía su correspondiente supresión de puntos.
Recursos didácticos
Desde que se levantaban tenían que hacer una rutina de manera que todos debían de cumplirla:
Arreglaban la habitación y posteriormente daban clase. De manera que cada educador en función de la materia que sabía daba clase sobre algo. Posteriormente limpiaban el hogar cada día. En las comidas cada día había unos camareros y otros que se encargaban de poner y quitar la mesa. Se fomenta mucho el respeto y la higiene. Estaban totalmente controlados por policías en todo momento.
A las 3:30 como muy tarde debían estar en la cama, pues los miembros del claustro tenían una reunión.
Muchos de ellos salen convencidos de que el centro te puede cambiar.
Los exámenes son más fáciles en el exterior para motivar al estudio.
Para la sesión de cine, los que están en un nivel superior son los encargados de fomentar un debate para llegar a una conclusión sobre que película se va a ver.
Proyectos de futuro:
Dentro podían sacarse el graduado de la E.S.O. posteriormente también podían aprender un oficio así como la cocina…. En función de los puntos que tuviesen, podrían ser más autónomos o menos. Si tenían una gran puntuación, incluso podían salir, por lo que podrían hacer las prácticas fuera (en un restaurante por ejemplo)
¿Cómo interviene la familia?
Tienen derecho a dos llamadas a la semana a la familia, y en función del nivel en que se encuentren tendrán más o menos derecho.
Con las visitas ocurre algo similar, en función del nivel en que se encuentren tendrán más o menos derechos.
Todo esto es flexible, pues en casos extremos (familiar enfermo etc...) sí que hay más flexibilidad.
Conclusión de la entrevista al director y a Abdil:
Ambas entrevistas son sobre un mismo centro, pero dando la perspectiva del educador, y la de la vivencia personal. Teníamos ganas de hacer dichas entrevistas, pues como ya hemos comentado antes, al fin y al cabo un centro de menores sigue siendo un centro para reformar conductas de los niños que entran. Realmente no existe diferencia con la definición del centro de la película, pues los chavales que entraron en la clase acabaron reformando sus conductas. Lo que lo diferencia es que en un centro de menores están internos.
Con respecto a la perspectiva del educador nos acerca a los problemas concretos que existen hoy en día en la sociedad. Al cambio de perspectiva, pues cuando estamos acostumbrados a escuchar que las zonas marginales son más conflictivas, observamos que no ocurre así y observamos los diferentes motivos.
Con respecto a Abdil, nos acerca al funcionamiento interno de un centro de menores, pues en las diferentes historias te relatan una perspectiva muy personal de la percepción del centro de menores, pero gracias a Abdil, nos ayudará a entender cuáles son las causas por las que se sentían incómodos en un centro de menores.
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