miércoles, 26 de agosto de 2009

Actividades - Mai

1. Yo camino, tu caminas, el camina...
Desarrollo:
La idea es que busquemos distintas maneras de caminar. Por ejemplo:
* Nuestra forma de caminar expresa parte de nuestra identidad, de nuestros rasgos de personalidad. Probad a caminar como lo haría alguien introvertido, alguien extrovertido, alguien miedoso, alguien alegre, etc.
* Ahora variando algunos de nuestros roles o papeles en la vida: no caminamos igual en nuestro rol de trabajador, que de alumno, que de novio, que de amigo, que de comprador, que de deportista...
* Cambiando nuestras inquietudes o motivaciones: el caminar del que tiene prisa, del que anda buscando algo, del que anda disfrutando, del que anda persiguiendo, del que anda desconfiado.
* Modificando nuestras emociones: camina de forma distinta el alegre, del que está enfadado, del que está preocupado...
Si observamos la manera de caminar de una persona, podemos saber las intenciones que trae, la actitud con la que va a iniciar una conversación, el estado de ánimo, las prisas con las que va a hablar después. Esto puede servirnos para saber con qué actitud afrontar un diálogo con determinadas personas, e incluso para ver si un niño o adulto tiende más a la exploración o a la introversión.
El modo de caminar no sólo estriba en el ritmo al que se camina, la distancia entre los pasos, las pausas que se van haciendo; sino también, en si se va mirando al suelo, adelante, atrás, si los brazos acompañan a los pies, si van desincronizados, si se va estirando o encogiendo, si uno tropieza reiteradas veces o no, si se camina con sensación de incomodidad o de sentirse observado. Es decir, no sólo interviene la motricidad de brazos y piernas, sino la complementariedad de la expresión facial, postural, gestual, etc.

2. Originales y copias (Variante del anterior)
Desarrollo:
El que va adelante inventa un estilo de caminar y los otros lo copian. Cuando el comodín dice cambio, el que va al último pasa adelante y así sucesivamente. Después se intenta adivinar el estado emocional o rasgos de personalidad del que dirige.
3. Grupos de colores
Desarrollo
Este juego además de ser cooperativo nos puede servir para dividir a nuestro grupo de grande en diferentes subgrupos.
Se sitúan todos los participantes en el círculo, se les pide que cierren los ojos y el animador les pone en la frente una pegatina de un color ( o bien les pinta una raya con un color)
Los colores deben de estar mezclados de forma que cada participante no este al lado de otro con su mismo color.
Una vez “marcados” todos los participantes se les indica que ya pueden abrir los ojos, y que sin hablar deben de tratar de juntarse con aquellos del mismo color.
El juego acaba cuando se han formado tantos grupos como colores y todo el mundo está situado.
.

No hay comentarios:

Publicar un comentario